EL OTRO LADO DE LA VIDA MUESTRA SU NUEVA CARA

hemos empezado nuevamente pero esta vez con nuevos casos nuevas historias, nuevos seres que ignorabamos su exisitencia, el otro lado de la vida acaba de comenzar.



VAMPIROS: REYES DE LAS TINIEBLAS.



DEMONIOS EN CUERPO HUMANO.

La sangre da origen al mito, ya que desde tiempos remotos ha sido considerada como un elemento sagrado, constituyendo el asiento del alma para la mayoría de las culturas antiguas. Es el caso de la tradición babilónica, que explica cómo el hombre fue creado con arcilla y sangre de Dios; o del Deuteronomio, que advierte: "Guárdate de comer sangre, porque la sangre es el alma". Así mismo, los antiguos semitas (árabes preislámicos y primitivos hebreo) creían que cuando sobreviene la muerte natural, nefs (alma) se mantiene latente en el cuerpo sobreviviendo gracias a las ofrendas de sangre. Con posterioridad, una vez instaurado el Islam, incluso Mahoma hace referencia al "alma líquida".
Incluso en épocas posteriores, en los siglos XVII y XVIII algunos campesinos y guerreros en
Inglaterra y otros países europeos, creían que bebiendo la sangre del enemigo ganarían su vitalidad, y en el caso de las mujeres, las haría más fecundas.
De esta importancia de la sangre, sumada a la posible relación de los enfermos de porfirias con seres ultraterrenos, unido a los temores populares y antiguos ritos, el mito de los vampiros cobró vida, emergiendo como tal en la Edad Media, para tener su mayor apogeo durante los siglos XVII y XVIII en Europa
Las características, los hábitos de los vampiros y la forma de luchar contra ellos, ha variado a través de los tiempos según la época y la región. Aún así, todos se han puesto de acuerdo en que son seres nocturnos, tienen gran
poder, beben sangre, de preferencia humana, la cual es casi el único alimento para poder sobrevivir, son monstruosos, y aveces seductores, provienen de las tinieblas o del infierno, poseen afilados colmillos, y son asociados con demonios, posesiones, juventud, inmortalidad y enfermedades.
Los chupasangre han adoptado diversos nombres dependiendo de la época y la región, los cuales se cuentan por sobre las 3 decenas (ver recuadro). El más difundido actualmente es vampiro, palabra que proviene del vocablo eslavo Upyr o Upierz, que significa "sanguijuela". Este vocablo, se les dio a los chupasangre
revinientes, en Moravia, Polonia, Hungría, Silesia y Rusia.
Es importante aclarar que en los siglos pasados el mito vampírico definió que la transmisión del don sólo se manifestaba después que el cadáver del mordido o infectado era sepultado. De ahí que se asocie el vampiro con su
féretro. En siglos primitivos, los vampiros venían de lugares distintos, como el infierno, debajo de la tierra, del cielo, iniciaban su deambular a causa de una revelación contra lo establecido, o simplemente aparecían, de no se sabe dónde, para atacar.
El vampiro mítico o de tradición popular se perpetuó gracias a la literatura, por lo que es difícil establecer los
límites en cuanto una creencia de un pueblo pasó a ser el tema de conversación o estudio tanto de eruditos, ignorantes y artistas literarios.
Actualmente con los avances científicos del siglo XIX en adelante, la creencia en vampiros ha cesado, aunque no por completo, y con ella el temor de la gente ante seres nocturnos bebedores de sangre. Pero aún así, personas en todo el mundo desean que el mito más imperecedero vuelva a cobrar vida.


Ricardo Melgar Rojas.